viernes, 18 de julio de 2014

Geraldine

Hoy me levanté a pintar, hoy Geraldine en mi cabeza  desde el amanecer. Ya son tres en estos meses. Tres pinturas y muchos muertos. No me gusta esperar que un color seque para poder seguir, cuando mi alma no se quiere detener, por eso y para calmarla un poco estoy haciendo esta pausa, mientras observo el rostro de Geraldine y los otros dos cuadros, los tres trabajos están divididos por la mitad de alguna forma, reflejo inconsciente del país que vivimos. Me quedo sentada frente al rostro de Geraldine y luego de unos minutos de verla, comenzó a mirarme ella a mí. Recordé que le había comentado a alguien que últimamente no podía llorar, cosa que en mí es muy rara, entonces  mis ojos me avisaron que aún tenía lágrimas. Mirando hacia atrás, no lloraba desde el asesinato de Mónica Spear y su esposo, frente a su hijita herida, Geraldine me miró y me obsequió una lágrima que corrió de mi ojo derecho a mi barbilla, le di las gracias y le pedí perdón por todos nosotros,  por los indiferentes, por los cobardes...


Geraldine, siempre bella, siempre viva, siempre sonrisa, siempre luz.